Atman Ser y Crecer
Para ser y crecer
Has estado toda tu vida yendo hacia metas sin ser conscientes de que estabas en la meta, eres la meta
Robert Fisher
Centro de terapia
Y CRECIMIENTO PERSONAL
Atman

Formación

Talleres

Caminar al lado de personas no es un ejercicio teórico, ni se puede aprender de los libros. Tenemos la certeza de que quien tiene la experiencia de estar con personas se implica vitalmente en su propio proceso: no se puede acompañar a quien camina si no es caminando a su lado. Por eso, nuestra formación se centra en el desarrollo y elaboración de procesos personales en los profesionales y voluntarios de la relación de ayuda. Sólo así podemos practicar una escucha de calidad, con empatía y profundidad. En nuestras sesiones, partimos siempre de experiencias y dinámicas personales y de grupo, que son elaboradas entre todos (método inductivo de adquisición de experiencia y conocimientos).

Los Grupos de Apoyo Mutuo son una herramienta de intervención basados en el aprendizaje entre iguales. Las Técnicas de Autoayuda son un método de animación y funcionamiento que ha mostrado su eficacia desde hace más de 50 años por eso trabajamos con ellas desde antes de nuestra fundación, allá por 2006. Desde hace unos años queremos compartir nuestra experiencia con otros profesionales. Este trabajo de grupos es aplicable a la animación de grupos de terapia, al trabajo con sectores de exclusión social, con familias, en el ambiente sanitario, en la escuela... Nuestro estilo formativo se basa en la constitución de un verdadero grupo de apoyo en el que los participantes aprenden a elaborar sus propios asuntos, desde la convicción de que sólo una persona que está en camino puede acompañar a otras personas a caminar. Más allá de un mero curso teórico práctico es un curso vivencial. Por eso algunas personas deciden participar en la experiencia por un deseo de crecer más allá de un interés profesional. Destinado a profesionales y voluntarios de la relación de ayuda, terapeutas, orientadores, educadores, personal sanitario... que quieran abrirse a la posibilidad de animar sus propios grupos. Al final de la formación se entrega certificado de asistencia. Cada miércoles, 30 sesiones de 2 h hasta el mes de junio.

Lugar: Nuestra sede
Responsables: José María Alvear, Pilar de Prado y Mamen Piñero
Fecha de inscripción: Antes del 7 de octubre
Fecha del taller: 14 de octubre de 2015
Duración aproximada: 30 sesiones semanales de 2 h cada una
Precio: Cada sesión 20€

Para prestar una atención integral tenemos que pensar en el ser humano como una totalidad compleja integrada, no fragmentada, lo mismo que lo son las necesidades de las personas en situación de dependencia, las cuales abordaremos desde un punto de vista interdisciplinar. El manejo adecuado del PAI como herramienta para llevar a cabo un proceso sistemático e interdisciplinar de la intervención se hace necesario para desarrollar una buena práctica profesional, con el objeto de garantizar de manera integral, el mantenimiento y/o mejora de la calidad de vida de las personas atendidas. Con este curso pretendemos dar a conocer la herramienta y facilitar su comprensión y puesta en práctica. Horario: sábado de 10 a 2 de la mañana y de 4 a 8 de la tardee las personas atendidas.

Lugar: Nuestra sede
Responsables: Mamen Piñero
Fecha de inscripción: 1 de marzo de 2016
Fecha del taller: 5 de marzo de 2016
Duración aproximada: 8 h
Precio: 60€

Una oportunidad para poder profundizar en la práctica de recursos muy útiles en la relación de ayuda, la educación, la animación de grupos o la terapia; el Genograma, los Cronogramas, La Ventana de Johari, el Egograma funcional... Además trabajaremos con recursos tan prácticos como el dibujo, la escritura o la expresión corporal. Desde nuestro enfoque, la formación va dirigida a la elaboración de la experiencia vital de los usuarios para ganar en profundidad y perspectiva. Por eso este curso quiere poder trabajar asuntos básicos como nuestra familia de origen, la relación con nuestro cuerpo o nuestro mapa emocional. Formación semanal, de 30 sesiones de 2 horas; cada martes a las 19.30 h hasta el mes de junio. Se extiende certificado de asistencia.

Lugar: Nuestra sede
Responsables: José Mª Alvear
Fecha de inscripción: Contactar durante este curso
Fecha del taller: Curso 2016 - 2017
Duración aproximada: 30 sesiones semanales de 2 h de duración
Precio: Cada sesión, 20€

Además de nuestros propios cursos, podemos organizar actividades formativas que, si fuera necesario, pueden financiarse con los fondos de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo. Para concretar la demanda y condiciones contacta con nosotros.

Las personas que queremos educar necesitan desarrollar el ámbito emocional con el mismo valor que el cognitivo y el conductual. Sin emociones no somos más que cosas o máquinas. Sin ellas nuestra vida se reduce a supervivencia. Las emociones son la energía que mueve nuestros aprendizajes, relaciones o empresas. Por eso es necesario desarrollas una Competencia Emocional Básica que incluya:
- aprender a sentir sin censuras
- desarrollar un amplio mapa de emociones conocidas y vividas con las que enfrentarnos a la realidad de una forma más rica y profunda
- comprender sus procesos para darles el espacio que necesitan y aprender de las distintas lecciones que cada una nos aporta
- saber distinguir lo que siento de su expresión verbal y conductual, buscando siempre formas saludables para uno mismo y los demás.
Por lo tanto no queremos controlar las emociones sino aprender a manejarnos con ellas y gestionarlas mejor. El centro del proceso educativo es la figura del educador y su propio mundo emocional. Según sea su madurez y salud emocional, así será lo que pueda educar y trasmitir. Por eso nuestra intervención va dirigida a la elaboración de los propios procesos emocionales de los adultos para aprender a intervenir con los más pequeños en sus propias situaciones vitales y de aula.

No es posible educar desde la superficialidad; al contrario, la persona madura se define por la profundidad de su Vida. Más allá de cualquier definición espiritual, la Interioridad forma parte de la esencia de la Educación. Como en cualquier intervención formativa en Educación, es la persona del educador el centro de nuestra atención, pues antes de desarrollar un conjunto de actividades específicas, es el estilo educativo el que favorece el desarrollo del espacio interior: el ambiente tranquilo y sereno, la comunicación significativa de experiencias o la expresión emocional sincera son algunas de las cualidades de un aula que favorece la Interioridad.
Poner el acento en esta competencia educativa que algunos califican como Competencia Espiritual implica el desarrollo de algunas habilidades que favorecen la conexión consciente con nuestro mundo interior:
+ el silencio como capacidad de escucha, y la atención como conexión con el momento presente
+ la conciencia corporal como principal vía de acceso con lo que acontece en el espacio interior
+ la percepción consciente de un amplio abanico de emociones y la expresión saludable de las mismas
+ el cultivo de cauces de expresión y comprensión, como la escritura y la lectura, el dibujo y la expresión corporal

La escuela es un espacio necesario e imprescindible para la educación en valores. En nuestros centros educativos se desarrolla el proyecto "Escuela, Espacio de Paz" con el que se pretende favorecer una convivencia basada en el diálogo, el respeto, la participación y la responsabilidad.
Dentro de este plan ha sido fundamental la incorporación de l@s propi@s alumn@s en los procesos de acompañamiento afectivo y mediación en conflictos entre sus iguales. Las figuras de l@s alumn@s ayudantes y mediadores se han mostrado muy eficaces para la mejora de la convivencia en los centros. También se han propuestos actividades con las madres y los padres de l@s alumn@s para integrar a la familia en el proyecto educativo.
Desde nuestra experiencia llevamos años realizando la formación para que los alumnos ayudantes y mediadores puedan desarrollar su labor. Así mismo colaboramos en el aprendizaje de la resolución de los conflictos en el aula impartiendo formación a l@s maestr@s y profesores.

La familia forma parte de la Comunidad Educativa y tiene necesidades específicas de Formación. Las intervenciones con las madres y los padres pretenden que haya una mayor coordinación entre el estilo educativo que se transmite en las aulas y el que se desarrolla en los hogares. Además muchos padres y madres están teniendo serias dificultades para responder a las necesidades de sus hijos. Entre las áreas que ofrecemos de formación podemos destacar:
- las características de la infancia y la adolescencia
- aprender a colocar límites y normas
- practicar una escucha significativa
- resolver los conflictos y las situaciones estresantes y traumáticas, como los procesos de duelo, las separaciones...

Toda relación social se sustenta sobre la comunicación. En ella se fundamentan la pareja, la familia, los grupos sociales, la educación, los equipos de trabajo, la relación de ayuda… Siempre que hay un conflicto, hay un problema de comunicación.
La asertividad es la capacidad para expresarse respetándose a sí mismo y respetando a los demás. Más que un estilo comunicativo es una actitud vital que supera y se opone a la agresividad y la complacencia.
La asertividad es una herramienta fundamental para trabajar con personas que son excluidas del sistema social ya que su precariedad les lleva a desconfiar de su propia fuerza. Además es esencial para los profesionales porque permite manejar la distancia oportuna para poder ser de ayuda sin ser distantes.
La escucha, junto con la expresión asertiva, forma parte de toda comunicación. Si se quiere trabajar en equipo, acompañar a personas o formar grupos conviene estar familiarizados con las herramientas de la escucha activa tanto para ponerlas en práctica como para transmitirlas.
Escuchar no es una condición natural, sino que es una habilidad que necesita ser educada y entrenada. Las dos principales dificultades para escuchar correctamente son la falta de atención y los prejuicios. Por eso, para aprender a escuchar a los demás es imprescindible aprender a escucharse a sí mismo. Más allá de aprender algunas técnicas es necesario intervenir en la persona del profesional para elaborar los motivos que impiden escuchar con atención y sin prejuicios.

¿Quién cuida del cuidador? Desgraciadamente no ponemos los medios suficientes para que los se dedican a ayudar en su jornada laboral encuentren en su mismo trabajo la elaboración de sus conflictos, la recuperación de su energía, el alimento de sus capacidades, el descanso a su desgaste…
El cuidado del cuidador es responsabilidad, en primer lugar, del propio profesional que tiene que aprender a autolimitarse con asertividad y responder a sus necesidades personales. El estilo personal de intervención es muy importante ya que puede llevarle al agotamiento (y al conflicto emocional) o conservarle el equilibrio por más tiempo. Una herramienta clave es el cultivo de la distancia de seguridad, que le permita implicarse sin cargar con los problemas ajenos.
Pero también es responsabilidad del colectivo crear un espacio saludable para todos, establecer cauces fluidos de comunicación e intervención, proveer los medios formativos y, si fuera necesario, terapéuticos para la salud de sus miembros… A través de la formación se puede tomar conciencia de lo que ayuda o no a cuidarnos y aprender herramientas para hacernos cargo de nuestra salud.

Nuestra sociedad evita el dolor y, por tanto, los duelos. Evitamos la muerte y sus manifestaciones previas, el envejecimiento, la enfermedad o el fracaso. Sin embargo morir es tan natural como vivir y de algo estamos seguros: todos pasamos por la muerte. Si no podemos evitara es mejor integrarla.
Acompañar en los duelos es aprender a respetar el dolor del otro y su expresión. Para hacerlo tenemos que descubrir lo importante que es callar y esperar. La paciencia y la fortaleza permiten al que sufre un duelo poder expresarlo con libertad.
Es muy importante tener un corazón limpio, sin miedos al dolor o al fracaso y, para ello, hay que volverse experto en los propios duelos. La formación es una elaboración de la propia historia de duelos. También es importante reconocer las fases más comunes de este proceso emocional para poder ser guía de los que lo atraviesan.

No es fácil estar al lado de personas que sufren. Los profesionales de los ámbitos de las ciencias de la salud o de los servicios sociales no están satisfechos con defenderse de este dolor y cerrarse emocionalmente, porque eso les impide acompañar realmente. Por tanto es necesario aprender el difícil equilibrio que supone acompañar sin identificarse con los usuarios y hacerse cargo de su sufrimiento. Para encontrar este punto saludable debemos aprender a escuchar a los demás sin dejar de escucharnos, a cuidar sin descuidarnos, a acompañar son olvidarnos de nosotros mismos...
Llamamos a este tipo de relación Distancia Terapéutica, porque es el único estilo que realmente nos permite ayudar a las personas con las que estamos, sintiendo con empatía y conservando nuestra propia estabilidad.
Para alcanzar la Distancia Terapéutica es necesario aprender a conectar con nuestras emociones y manejarnos en consecuencia. Algunas actitudes o experiencias vitales nos pueden volver especialmente sensibles o fríos ante situaciones o emociones de los demás. Es una gran responsabilidad asumir la elaboración de mi propia historia como parte de mi profesionalidad y mi capacidad para ayudar y atender a personas que sufren. Por eso queremos que la formación se dedique a este objetivo prioritario.

En la relación de ayuda la principal herramienta es el propio trabajador o voluntario porque básicamente es un encuentro interpersonal. Toda formación va dirigida a la formación del agente, de su persona.
Atender a personas es un ejercicio que requiere la atención de múltiples factores para poder ser eficaces y respetuosos a la vez. Somos a la vez cuerpo, emociones, conocimientos, dignidad, familia, grupo, sociedad, género, creencias... Algunas situaciones nos empujan a comprender que una intervención parcial, que olvida otros factores importantes para esa persona, son estériles y generan cansancio y daño.
Necesitamos aplicar instrumentos que nos ayuden a construir la historia personal, elaborar los sentimientos presentes o la identidad de género, comprender la situación familiar de origen, analizar y elaborar el propio concepto, mejorar la comunicación. Esas herramientas son más o menos conocidas, pero no conseguimos ponerlas en práctica adecuadamente y se les saca poco provecho. Para ello es importante comenzar por uno mismo y el grupo.
Entre las herramientas que practicamos podemos destacar:
- Ejercicios proyectivos: dibujo y escritura
- Expresión emocional
- Intervenciones sistémicas: el Genograma
- Herramientas de Autoconocimiento: el Cronograma, iniciación al Eneagrama, la Ventana de Johari, Análisis Transaccional
- Dinámicas corporales
- iniciación a la Meditación

Sólo quien encuentra sus propios recursos puede hacer cambios estables y duraderos. Nadie actúa por mí ni me dicen lo que tengo que hacer. Este principio fundamental se olvida muy a menudo en la relación terapéutica o de ayuda, pues entre el profesional y el usuario se genera una relación desigual con pocas expectativas de cambio. Por eso el grupo, donde el aprendizaje entre iguales es básico, es fundamental para mejorar la manera de ver la vida, de encontrar soluciones a los problemas y de descubrir los recursos y capacidades que cada uno tiene en sí mismo y en su entorno.
Las Técnicas de Autoayuda llevan funcionando más de 50 años y han mostrado su eficacia para el aprendizaje en grupo. La fuerza del grupo permite a sus miembros sentirse, a la vez, apoyados y reconocidos, confrontados y guiados… Para aprender a animarlos hay que pasar por la experiencia de vivir en uno mismo el funcionamiento del grupo. Es ésta la herramienta formativa. Además, nuestra experiencia propone a los animadores que nunca dejen de tener su propio grupo de trabajo para poder acompañar con honestidad a los demás.
Algunos posibles ámbitos interesantes para poner en práctica son:
- Terapia: Grupos de Terapia
- Servicios Sociales y Asociaciones: grupos con usuarios y/o familiares
- Educación: Grupos de Apoyo con alumnos pre-adolescentes, Grupos con profesionales, equipos directivos o familias
- Sanidad: Grupos con enfermos, profesionales y/o familiares

Para prestar una atención integral tenemos que pensar en el ser humano como una totalidad compleja integrada, no fragmentada, lo mismo que lo son las necesidades de las personas en situación de dependencia, las cuales abordaremos desde un punto de vista interdisciplinar. El manejo adecuado del PAI como herramienta para llevar a cabo un proceso sistemático e interdisciplinar de la intervención se hace necesario para desarrollar una buena práctica profesional, con el objeto de garantizar de manera integral, el mantenimiento y/o mejora de la calidad de vida de las personas atendidas.

Una adecuada planificación de recursos y un enfoque por procesos nos permite la mejora de la atención y de la calidad de vida de las personas atendidas en instituciones de carácter social. A través de la formación conjunta de los equipos de trabajo, podemos conseguir optimizar y potenciar sus capacidades y una buena práctica profesional, encaminada a mejorar la eficacia y eficiencia de los servicios prestados a las personas usuarias, así como la calidad de los mismos.

Tarifas

  • Grupos de 12 a 25 personas: 70 €/h, 1 formador
  • Grupos de 25 a 50 personas: 120 €/h, 2 formadores
  • Grupos de 50 a 75 personas: 150 €/h, 3 formadores
  • Otras intervenciones formativas (charlas, supervisiones...): a determinar.

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